LA TENTACIÓN DE LO PROHIBIDO ¡No toques eso! ¡Eso no es tuyo! ¡Lo vas a romper!... Desde pequeños vivimos con las prohibiciones, seguro recuerdas alguna travesura de pequeño donde tu madre a pesar de decirte no lo hagas tu dale a hacerlo y luego de unos instantes… pedacitos en el suelo jaja… pero que se va a ser los niños son inquietos, ¿no? Respuesta típica. Pero ahora yo me pregunto con el paso de los años y maduración de una persona ¿Cambiará la persona en su forma de ver lo prohibido? NO, al contrario al avanzar se encuentra con muchas tentaciones (si, claro) y vemos que la persona es mas propicia a violar las “prohibiciones de personas adultas” entonces LO PROHIBIDO NOS RESULTA UNA TENTACIÓN, nada fácil de combatir, es aquí donde surge el problema si hacerlo o no. El hecho de ser “prohibido” le da ese toque mágico que hace pensar que se vive en un mundo hermoso y lleno de sensaciones, pasiones, citas a escondidas y encuentros sexuales que hacen que la vida cobre más vida y alegrías. Nos hace vivir entre nubes y todo lo que conlleva una relación peligrosa, pero cuidado porque estas jugando con fuego. Es preferible moderarse en que cosas prohibidas hacemos, no vaya ha ser que al final caigamos al agua sin saber nadar.
Evita la rigidez como el exceso de activación del sistema nervioso, propiciando un sano cansancio que favorece el sueño reparador y calma el exceso de cavilaciones y rumiaciones.Es preferible practicar un deporte lúdico que nos guste o hayamos disfrutado de él en el pasado.
1.2. Hábitos de sueño y alimentación
El sobreesfuerzo que entraña una vida desordenada tiene un peso por sí mismo como factor estresante en el resultado global de una ansiedad excesiva.Regular el sueño, de forma que sea suficiente y que el cuerpo encuentre un alivio.Una alimentación variada y no muy pesada favorece el control de muchos síntomas gástricos que se favorecen en estado de ansiedad.
1.3. Desaceleración
Ante una situación de estrés se impone una cierta rebaja de nuestras aspiraciones. No podemos forzar la marcha para que quepan más cosas en el mismo periodo de tiempo, y hay que seleccionar con criterios de relevancia, intentando delegar o aplazar el resto. Desacelerar significa lentificar todos nuestros movimientos forzando una "velocidad de paseo''.
1.4. Planificación de actividades
La sabiduría y astucia a la hora de planificar nuestras actividades es otra herramienta muy conveniente para rebajar tensiones, sabiendo intercalar descansos oportunos para aliviar el crecimiento dela ansiedad o cambiando el tipo de tarea a una más suave o llevadera, hasta recuperar el buen talante y afrontar la dureza del día conenergías siempre sobradas en vez de desfallecidas.
1.5. Ayuda farmacológica
Los sedantes y ansiolíticos pueden ser de gran ayuda, sobre todo si les damos un papel modesto de apoyo, poniendo nuestro interés y firme propósito de cambiar malos hábitos, suprimir las causas que producen ansiedad y aprender a mejorar nuestro control emocional.
1.6. Técnicas de relajación
Los ejercicios de relajación, respiración y yoga son tan poderosos como un fármaco, aunque algo más trabajosos. Puede resultar una buena inversión aprender estas técnicas por que no sólo serán útiles para afrontar el momento actual, sino que nos ayudarán a cuidarnos ante los agobios que nos depare el futuro.
1.7. Actividades manuales
Las actividades manuales son muy convenientes para las pesonas que tienen angustias y preocupaciones intelectuales. Las aficiones artísticas y de bricolaje nos hacen entrar en contacto con los objetos sencillos y nos dulcifican, haciendo que hundamos nuestras raíces en la realidad. El disfrutar de la naturaleza tiene similar efecto benéfico.
1.8. Sexualidad
Si se dispone de una pareja conviene dedicarle atención y usarla, ya que la tenemos, procurando cultivar la atracción mutua. Las relaciones sexuales satisfactorias (evitando que resulten exigentes, compulsivas o rutinarias) tienen un efecto muy beneficioso para espantar tensiones acumuladas. Puede ser un buen momento para mejorar la comunicación y el arte de amar.
1.9. Actividad social
Aumentar la vida social, vincularse, participar en las conversaciones, reuniones informales y cultivar la amistad, son ideas positivas y loables por sí mismas y no deben dejarse de lado pensando que el "retiro'' y el aislamiento nos tranquilizarán más (la idea del balneario en una montaña perdida).