jueves, 18 de marzo de 2010

LO PROHIBIDO sabe a pecado....



LA TENTACIÓN DE LO PROHIBIDO
¡No toques eso! ¡Eso no es tuyo! ¡Lo vas a romper!... Desde pequeños vivimos con las prohibiciones, seguro recuerdas alguna travesura de pequeño donde tu madre a pesar de decirte no lo hagas tu dale a hacerlo y luego de unos instantes… pedacitos en el suelo jaja… pero que se va a ser los niños son inquietos, ¿no? Respuesta típica. Pero ahora yo me pregunto con el paso de los años y maduración de una persona ¿Cambiará la persona en su forma de ver lo prohibido? NO, al contrario al avanzar se encuentra con muchas tentaciones (si, claro) y vemos que la persona es mas propicia a violar las “prohibiciones de personas adultas” entonces LO PROHIBIDO NOS RESULTA UNA TENTACIÓN, nada fácil de combatir, es aquí donde surge el problema si hacerlo o no. El hecho de ser “prohibido” le da ese toque mágico que hace pensar que se vive en un mundo hermoso y lleno de sensaciones, pasiones, citas a escondidas y encuentros sexuales que hacen que la vida cobre más vida y alegrías. Nos hace vivir entre nubes y todo lo que conlleva una relación peligrosa, pero cuidado porque estas jugando con fuego. Es preferible moderarse en que cosas prohibidas hacemos, no vaya ha ser que al final caigamos al agua sin saber nadar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Como ahora nada es prohibido entonces se puede deducir que no hay pecado